La grandeza de los pueblos se consigue cuando estos hacen escuchar su pensamiento a través de las palabras, cuando la violencia, las armas, y el poder militar toman el relevo de la palabra, cualquier argumento a perdido su peso. Ninguna acción puede justificar como reacción la venganza, pero mucho peor es cuando de por medio no ha habido acción violenta. lOS QUE CREEMOS EN LA PALABRA, EL DIALOGO FRENTE AL ATAQUE, LA VIOLENCIA, EL ASESINATO EXIGIMOS CONTUNDENCIA DE LAS INSTITUCIONES Y ORGANISMOS INTERNACIONALES CONTRA ISRAEL.
El Estado de Israel ha perdido hoy la poca credibilidad que le quedaba, y la ha gastado matando a voluntarios de ONGs. Un acto cobarde y vil que no tiene justificacion alguna. Es hora ya de que los organismos internacionales impongan cuantas sanciones sean necesarias al Estados de Israel, y no vale con una bronca internacional, es necesario que el entiendan de una vez que estamos hartos de que en post de una democracia se pueda asesinar fríamente a inocentes. La instituciones internacionales ya fueron demasiado tibias ante la última invasión de Gaza. Esta gota colma el vaso de cualquier paciencia. Además pone en peligro las delicadisimas relaciones en el Oriente Próximo y Medio entre todos los actores que conviven en la zona.
Si reprochable es la actitud de Irán, no lo es menos la actitud Israelí, son las dos caras de una misma moneda. En los dos casos triunfa el fanatismo, la intolerancia y la intransigencia frente a la racionalidad y el encuentro entre pueblos.
La Comunidad Internacional debe de ser absolutamente contundente y sin contemplaciones. Basta ya de barbarie.



