domingo, 2 de octubre de 2011

La enseñanza pública en peligro.




Tras más de tres décadas de democracia en España, sería momento para examinar la educación pública en nuestro país. ¿Son los niños y niñas de nuestro país menos violentos, son más integradores de las minorías, ven la igualdad entre géneros como algo normal, perciben la homosexualidad como una opción más dentro de la identidad de cada persona, ven la paz como el instrumento de convivencia primordial, entiende que la multiculturalidad es una suma de valores fundamental más que la búsqueda de la diferencia, entienden que España es la suma de las diversidades culturales y sociales de los distintos territorios, saben que la violencia de género es una acto terrorista que se produce dentro de la familia en que debemos desterrar de nuestra sociedad, entienden que la religión es una opción libre del individuo y que todas son respetables e importantes tanto como el agnosticismo o el ateísmo? Si la respuesta a todas estas cuestiones es SI, la educación pública de este país estará sana, si la respuesta es NO o intermedia aún nos queda mucho por mejorar.

Cada Nación es la suma de los valores de la sociedad que la forma, y esos valores son alcanzados en su inmensa mayoría en la escuela, en el instituto, en la Universidad. Y esos valores son los que hacen a las Naciones grandes o insignificantes. La crisis económica, ha puesto en el centro del debate los recortes de la escuela pública, y lo que los ciudadanos deben de saber es que el recorte en la educación pública no es una opción, pues esos recortes de hoy son la mediocridad del mañana. La educación pública debe de ser el pilar fundamental del sistema democrático de cualquier nación, pues es el instrumento que tenemos como sociedad para formar a las siguientes generaciones. Las matemáticas son importantes, al igual que la lengua, la historia, la física, la química o el deporte, pero transversal a todo ello y como nexo fundamental y vital ha de estar la educación ética de los valores sociales. En crisis economica, si cabe la apuesta por lo público debe de ser aún mayor, pues es la única forma de permitir la igualdad de oportunidades a toda la sociedad.

La educación pública no puede dejar a ningún niño descolgado del aprendizaje, y para ello es fundamental el papel de los profesores de apoyo, que se dediquen a desmenuzar de una forma más comprensible para el alumno los contenidos. Una educación con aulas donde haya pocos niños y niñas, donde este la figura del profesor de apoyo, o donde haya actividades extraescolares que sea vehículo de transmisión de los valores en derechos civiles, será sin duda más cara, pero no puede estar en debate este tema bajo ningún concepto. Si es necesario recortes, que se deben hacer en otras partidas, en gastos de representación institucional o en gasto militar solo por poner algún ejemplo.

Algunas comunidades autónomas gobernadas por el PP han empezado a recortar en educación, recortando el profesorado interino que permite el desdoblamiento de las aulas, obligando a volver al modelo de aulas de cuarenta alumnos donde no se puede hacer una enseñanza personaliza a la realidad concreta del alumno o alumna. Otros recortes pretenden ir más allá, y no hacen más que encubrir  una decisión política en defensa de que quien tenga dinero que se pague una buena educación y el resto a una subsidiaria porque poco a poco se va desmantelando el  valor que debe de tener esa educación pública. En esto NI UN PASO ATRAS.

Es cierto que queda mucho por hacer en la educación pública para que la respuesta a todos los interrogantes con los que empezaba este artículo sean sí. Pero si todavía no lo hemos conseguido no podemos tolerar que las políticas neoliberales destruyan la posibilidad de una escuela pública igualitaria para la ciudadanía, de alto nivel y que sitúe a las generaciones que ahora están en los colegios e institutos en las mejor preparadas en conocimientos y valores eticos, sociales y de convivencia efectiva en derechos civiles. Estamos a tiempo de que evitar que recorten en esta materia, pero es necesaria la implicación de toda la sociedad en este tema fundamental.

El día 20 de noviembre votamos y en ese voto también va que modelo de educación pública.